¿Qué hacer si Procobro te está reclamando una deuda?
Si has recibido una carta, una llamada o incluso una notificación judicial de Procobro reclamándote una deuda, es importante que conozcas tus derechos y actúes correctamente desde el primer momento.
En este artículo te explicamos quién es Procobro, por qué puede estar reclamándote dinero y qué pasos seguir para protegerte legalmente si no estás de acuerdo con la deuda.
En Defensa Monitorio, ayudamos a quienes han recibido una notificación de deuda injusta o que ya ha prescrito.
Nos especializamos en proteger tus derechos y asegurarnos de que no pagues un importe que no te corresponde. Si has recibido una notificación de procedimiento monitorio, es fundamental actuar con rapidez: dispones de solo 20 días para presentar tu defensa.
No responder a tiempo podría llevarte a aceptar una deuda indebida.
Llevamos más de 15 años ayudando a personas a protegerse de deudas. Analizamos tu situación, sin compromiso.
¿Quién es Procobro?
Procobro es una empresa dedicada a la gestión y recuperación de deudas. Trabaja tanto por cuenta de terceros (bancos, financieras, operadoras o compañías de servicios) como comprando carteras de deudas impagadas, convirtiéndose en la nueva titular del crédito.
Esto significa que, aunque la deuda se originara con otra entidad, Procobro puede reclamarte el pago si tiene la cesión del crédito o gestiona el cobro en nombre del acreedor original.
¿Por qué Procobro te reclama una deuda?
Procobro puede contactar contigo de diferentes formas:
- A través de llamadas telefónicas o mensajes de texto.
- Enviando cartas o correos electrónicos con avisos de pago.
- O mediante una notificación judicial por un procedimiento monitorio.
En este último caso, ya no se trata de una simple reclamación extrajudicial, sino de un proceso legal con consecuencias si no actúas dentro del plazo establecido.
¿Procobro es legal?
Sí, Procobro es una empresa legalmente constituida dedicada a la gestión y recuperación de deudas. Su actividad está permitida siempre que respete la normativa vigente y los derechos del deudor.
Procobro puede reclamar una deuda de forma legal cuando:
- Actúa en nombre del acreedor original con un encargo de gestión.
- Ha adquirido la deuda mediante cesión del crédito y puede acreditarlo documentalmente.
- La deuda no está prescrita y el importe reclamado es correcto.
No obstante, que Procobro sea una empresa legal no significa que todas sus reclamaciones lo sean. En la práctica, es habitual encontrar reclamaciones con importes incorrectos, falta de documentación, intereses abusivos o deudas ya prescritas.
Además, Procobro no puede acosar, amenazar ni utilizar prácticas intimidatorias para forzar el pago. Si la reclamación no se ajusta a la ley o no está debidamente justificada, tienes derecho a impugnarla y a defenderte legalmente, especialmente si la reclamación llega a través de un procedimiento monitorio.
Por eso, ante cualquier comunicación de Procobro, es fundamental revisar la legitimidad de la deuda antes de pagar o reconocerla.
Si has recibido una notificación judicial (procedimiento monitorio)
Cuando el juzgado te comunica una reclamación de deuda a nombre de Procobro, dispones de 20 días hábiles (no naturales) para presentar oposición.
Durante ese tiempo puedes:
- Revisar la documentación que acredita la deuda.
- Comprobar si la cantidad reclamada es correcta.
- Presentar un escrito de oposición si no estás conforme con el importe o con la legitimidad de la reclamación.
Si no respondes dentro del plazo, el juzgado dará por válida la deuda y podrá dictar un decreto de ejecución, con el que se podrían embargar bienes, cuentas o salarios.
Motivos habituales para oponerse a Procobro
Existen distintas razones por las que puedes presentar oposición ante la reclamación:
- Falta de documentación que acredite la deuda.
- Importe incorrecto o mayor del debido.
- Intereses, recargos o comisiones abusivas.
- Prescripción de la deuda por el paso del tiempo.
- Pago previo o acuerdo de cancelación no reconocido.
En cualquiera de estos casos, puedes impugnar la reclamación y solicitar al juzgado que se desestime si no hay pruebas suficientes.
Si solo te están llamando o enviando cartas
Si Pegaso Consumer Loans Limited te está contactando pero todavía no existe un procedimiento judicial abierto, sigue estos consejos:
- No reconozcas la deuda sin revisarla antes.
- Solicita la documentación que acredite la cesión del crédito y el importe exacto.
- No facilites datos personales ni bancarios hasta confirmar que la reclamación es legítima.
- Consulta con un abogado o profesional especializado en procedimientos monitorios antes de aceptar cualquier acuerdo de pago.
Cómo puede ayudarte Defensa Monitorio
En Defensa Monitorio analizamos tu caso desde el primer momento para proteger tus derechos.
Nuestro equipo puede:
- Revisar la documentación presentada por Pegaso Consumer Loans Limited.
- Verificar si la deuda es válida o contiene cláusulas abusivas.
- Redactar y presentar el escrito de oposición en el juzgado.
- Evitar que se ejecute una deuda injusta o incorrecta.
Contar con asistencia profesional es fundamental para evitar errores y actuar dentro del plazo legal.
Puntos clave que debes tener en cuenta
| Concepto | Explicación |
|---|---|
| Plazo para oponerse si hay monitorio | 20 días hábiles desde la notificación judicial |
| Qué no debes hacer | No ignorar la reclamación ni reconocer la deuda sin revisarla |
| Motivos de oposición más comunes | Importe incorrecto, intereses abusivos, deuda prescrita o sin documentación |
| Consecuencia si no se responde | El juzgado dictará decreto de ejecución y podrá iniciarse el embargo |
Actúa dentro del plazo
Si Pegaso Consumer Loans Limited te está reclamando una deuda, no firmes ni pagues nada sin revisar antes la documentación. Verificar la legitimidad de la reclamación puede ahorrarte un procedimiento judicial o el pago de una deuda indebida.
En Defensa Monitorio te ayudamos a analizar tu caso, revisar los documentos y preparar tu oposición si procede. Actuar dentro del plazo legal es clave para evitar embargos y proteger tus derechos.



